Para mujeres que tienen una idea, muchas ganas y algo de miedo. Las tres cosas a la vez.
Soy Grecia. Fui manicurista durante 14 años y hoy acompaño a mujeres que quieren vender online o crear contenido, pero no saben por dónde empezar, les da pena mostrarse o sienten culpa de dedicarse tiempo.
Toca las que sientas tuyas. Puedes marcar varias. Lo que sientes tiene nombre y le pasa a muchas más mujeres de las que imaginas.
G
Grecia
Toca una frase y te cuento cómo lo viví yo.
Mi historia
Las uñas me trajeron hasta aquí.
Te la cuento por partes. Toca cada una para conocer mi historia a tu ritmo.
Todo empezó aquí.
Llegué a Estados Unidos hace unos 12 años. Trabajé en hoteles, fui mesera, puse sombrillas en la playa y pasé por varios empleos más. Honro cada uno de ellos. Los viví, los disfruté y saqué lo mejor que pude de cada uno.
Conocí personas maravillosas, y también personas heridas. Tuve momentos geniales y otros que me enseñaron muchísimo.
Volví a la profesión que de verdad me gustaba.
Empecé a hacer uñas en mi país, mientras estudiaba en la universidad. Al llegar aquí pasé unos años en otros trabajos y volví a ellas cuando estaba embarazada de mi hijo mayor.
Las uñas me dieron muchísimo: fueron mi profesión, mi sustento y una parte muy importante de mi vida. Gracias a ellas sostuve a mi familia durante años.
Y en esa mesa conocí a cientos de mujeres. Escuché sus historias, sus miedos, sus planes. Sin darme cuenta, ahí empezó a nacer lo que hago hoy.
“Cada día de mi vida honro haber sido manicurista.”
Cuando nació mi segundo hijo, todo cambió.
Era un bebé que no dormía bien y yo no tenía una red de apoyo cerca. Atendía clientas en casa mientras él lloraba o me necesitaba, y eso me frustraba muchísimo.
“Yo no quería darles solamente el tiempo que me sobraba. Quería darles tiempo de calidad.”
Ahí entendí que no podía seguir dependiendo únicamente de cambiar mi tiempo por dinero. Seguía amando las uñas. Lo que ya no me funcionaba era el modelo de trabajo, en ese momento de mi vida.
La presentación que pospuse varias veces.
Yo siempre he sabido que quería más: más tiempo, más libertad, más presencia con mi familia. Miraba a personas que conozco hacer lo que les gusta, ganar dinero con eso y tener tiempo para los suyos, y quería esa vida para mí.
Buscando una salida, vi varias veces la invitación a una presentación sobre negocios digitales y la fui dejando para después. Un día me senté a verla.
Había mucho más de lo que imaginaba: creación de contenido, redes sociales, embudos, edición, productos digitales y marketing de afiliados. Empecé a aprender mientras seguía haciendo uñas, en ratos cortos, poco a poco.
Hoy ayudo a mujeres de otra manera.
Escuchar a tantas mujeres en mi mesa me hizo sentir muchísima empatía, y unas ganas enormes de acompañarlas más allá de embellecer sus manos. Quiero ayudarlas a construir esa libertad que yo busco desde antes de ser mamá.
Sigo aprendiendo todos los días. Todavía hay días en que me da miedo publicar, y publico igual. Por eso entiendo tan bien a la mujer que está empezando: porque sigo muy cerca de ese lugar.
“No quería borrar todo lo que había construido. Necesitaba un modelo de vida que se adaptara a la mamá y a la mujer que soy hoy.”
Lo que cambié
Cambié de modelo de vida. Mi profesión la sigo honrando.
Si tienes un empleo o un oficio que te gusta, puedes empezar sin soltarlo. Yo lo hice así.
Lo que buscamos juntas es una forma de trabajo que se adapte a la vida que quieres vivir, especialmente si eres mamá y tu tiempo ya tiene muchos dueños.
708 millones de mujeres
en el mundo están fuera del mercado laboral por responsabilidades de cuidado no remuneradas, según la Organización Internacional del Trabajo. Si estás buscando otra forma de generar ingresos sin descuidar a los tuyos, no eres la única.
Lo que hago contigo
Una ruta simple, honesta y acompañada.
Te ayudo a empezar a generar ingresos en el mundo digital con un producto que ya existe, una ruta clara y acompañamiento cercano. Sin promesas de dinero fácil y sin sacrificar el tiempo con tus hijos.
Una vía más simple
No tienes que inventar una metodología, grabar un curso ni armar una oferta completa para dar tu primer paso. Puedes empezar con un producto ya creado y poner tu energía en entenderlo y comunicarlo con honestidad.
Claridad para saber por dónde empezar
Ordenamos tu punto de partida y tus próximos pasos según tu tiempo, tu energía y tu vida real. Así dejas de saltar de un consejo a otro.
Compañía para seguir
Cuando aparezcan la duda, la culpa o el miedo, no vas a estar sola frente a la pantalla. Avanzamos a tu ritmo, sin libretos copiados y sin presión.
Lo que no vas a encontrar aquí
Promesas de dinero fácil o resultados de la noche a la mañana.
La exigencia de crear tu propio producto desde cero para poder empezar.
La presión de mostrarte como experta antes de sentirte lista.
Un curso grabado y después silencio, con respuestas que no tienen nada que ver con tu vida.
Aunque tengas poco tiempo, miedo a mostrarte o no sepas por dónde empezar.
Diagnóstico de Ruta Digital
Una sesión 1:1 online, completamente gratis.
Solo tú y yo, en una conversación para ver con calma si vender un producto ya creado encaja con tu tiempo, tu energía y tu vida familiar, y cuáles son los primeros pasos que de verdad puedes sostener.
Quiero enseñarte que sí tienes opciones.
Todas necesitamos seguridad antes de dejar algo que hoy nos la da, aunque no nos llene. Como un trabajo que nos permite mantener la casa, pero que por dentro sabemos que no nos va a llevar muy lejos y nos hace sentir estancadas.
Por eso el paso a paso es tan importante. Puedes empezar sin soltar lo que hoy te sostiene.
Lo que miramos juntas
El tiempo que de verdad tienes, aunque sean ratos sueltos.
Lo que más miedo te da hoy.
Lo que ya sabes y lo que ya has intentado.
Cuánto te quieres mostrar en redes por ahora.
Qué tan urgente es para ti generar ingresos.
Con lo que te vas
Claridad sobre tu punto de partida.
Una respuesta honesta sobre si esta vía encaja contigo.
Tus primeros pasos para empezar a vender online.
Orientación para comunicar sin copiar libretos.
Un plan de acción de 7 días para después de la sesión.
Mi compromiso contigo
Si sales de la sesión sin claridad sobre tu punto de partida y tus primeros pasos, agendamos una segunda sesión de ajuste, también gratis.
Me escribes por WhatsApp, te cuento cómo es la sesión y tú decides con calma.
Quién te acompaña
Quiero que me conozcas tal como soy.
Traigo conmigo años escuchando a mujeres en mi mesa y una historia muy parecida a la tuya.
Publicista en mi país
14 años como manicuristaEscuchando, motivando y acompañando a mujeres desde la cercanía.
Acompaño a mujeres a conseguir su mejor opción en el mundo digitalLas ayudo en su comienzo, paso a paso, y a construir una marca alineada a su esencia. De una manera original y genuina, para que sea sostenible.
Lo que casi todas me preguntan
Tus dudas, respondidas sin vueltas.
Si tu pregunta no está aquí, escríbeme. Ninguna pregunta es tonta.
¿Necesito saber de marketing para la sesión?
No. Llegas como estás. Si ni siquiera sabes qué preguntar, justamente para eso es la sesión.
¿Tengo que mostrar mi cara en redes?
No desde el primer día. Vemos cuánto te quieres mostrar y armamos tu ruta a partir de ahí. Hay formas de empezar sin exponerte de golpe.
Tengo muy poco tiempo. ¿Esto es para mí?
Partimos de tu tiempo real, aunque sean ratos sueltos en la noche o mientras tus hijos duermen. Yo aprendí así, entre una clienta y otra.
¿Es solo para mamás?
Muchas de las mujeres con las que hablo son mamás. Si tienes una idea, ganas de empezar en el mundo digital o en la creación de contenido, y miedo de dar el paso, también es para ti.
¿Me vas a vender algo en la sesión?
La sesión es para darte claridad. Si al final creo que un producto con el que trabajo te sirve, te lo explico y tú decides, sin presión y sin prisa.
¿Cuánto cuesta y cómo agendo?
Es completamente gratis. Me escribes por WhatsApp y buscamos juntas un horario que funcione con tu día.
Si llegaste hasta aquí, hablemos.
Escríbeme la palabra CLARIDAD por WhatsApp y te cuento cómo es el Diagnóstico. Es gratis y sin compromiso, a tu ritmo y desde tu realidad.